Olea. Asociación de familias, que entre otras cosas, educa a sus hijos sin escuela.

Olea. Asociación de familias, que entre otras cosas, educa a sus hijos sin escuela.

Olea es una asociación sin ánimo de lucro cuyo nº de registro de la C.V. Unidad de Castellón es CV-01-041845-CS Sección 1ª en fecha 31-10-2007. Mi intención al ser tan explícito a la hora de definir todos los parámetros de nuestra asociación es porque constantemente se nos confunde con lo que popularmente se llaman “Escuelas Libres”, y no somos Escuela Libre ni Alternativa sino una Asociación de familias, que entre otras cosas, educa a sus hijos sin escuela. Los objetivos de la Asociación Olea son muy amplios y están recogidos en sus estatutos.

Olea surge como respuesta al modelo de vida actual que no nos satisface. No nos satisface vender nuestro tiempo por dinero para poder consumir lo que el poder mediático dice que necesitamos para ser felices. No nos satisface alimentarnos con comida llena de pesticidas ni manipulada genética mente. Tampoco nos satisface ser responsables del envenenamiento del planeta Tierra ni de la muerte por hambre de unos 35.000 niños y niñas al día para poder mantener nuestro sistema de consumo occidental. No nos satisface el sistema político de dictocracia (democracia dicen) que hace creer a la gente que eligen algo por el hecho de poder votar una vez cada 4 años y en donde la clase política se ha convertido en la nobleza actual en lugar de ser los trabajadores de la gente. Y por último no nos satisface un sistema educativo que doméstica, aliena y manipula para poder hacer posible todo lo anterior. No tenemos la aspiración de cambiar nada en el mundo, pero si en nuestras vidas.

Olea es principalmente una asociación de familias preocupadas por lo que quieren darles a sus hijos., y lo primero que nos dimos cuenta es que no podemos darles lo que no tenemos. ¿Qué le estoy trasmitiendo a mi hijo cuando no me atrevo, por miedo, a hacer lo que considero correcto? No puedo transmitir a mi hijo amor por la gente si lo único que percibe de mí es que la critico constantemente; no puedo transmitirle a mi hijo que tenga relaciones de calidad si yo me escondo tras mis neurosis y no me muestro tal cual soy; no puedo trasmitirle a mi hijo que busque tiempo para hacer lo que le gusta si yo me refugio del mundo tras mi trabajo. A los niños no se les puede engañar. Si quiero darles algo, he de tenerlo. La frase “haz lo que digo y no lo que hago” produce neurosis. Cuanto menos tengamos menos trasmitiremos a nuestros hijos. No se trata de lo noble que crea que es lo hago sino lo que hago, es decir, da igual que mi tiempo lo dedique a repartir bocadillos a personas hambrientas o a invertir en bolsa, lo que transmito a mi hijo es que siempre hay algo más importante que él y por lo tanto mermo su autoestima. Uno puede ser militar y otro pacifista y los dos invertir más tiempo en su causa que en su hijo. Tanto el militar como el pacifista padecen una neurosis común, por mucho que el pacifista crea más noble su causa. Esa neurosis seguramente se le produjo en su infancia debido a la forma en que fue educado por sus padres y profesores. Y sus padres lo adquirieron de los suyos y así sucesivamente viaja la neurosis transgeneracionalmente. La única forma de no pasarla a nuestros hijos es darnos cuenta de que la tenemos, en lugar de justificar nuestras acciones como inevitables o como las más nobles de todas. Por eso las familias de Olea a lo que deben dedicar más esfuerzo es a reeducarse los propios adultos para intentar perjudicar lo menos posible a la semilla que llevan dentro nuestros hijos y así que puedan crecer y desarrollarse de la forma más auténtica posible.

       Olea dispone de un espacio (prestado por una de las familias) para crear los ambientes necesarios a las etapas evolutivas de nuestros hijos en un medio ambiente lo más relajado posible. Niños y adultos nos juntamos por las mañanas en un horario que decidimos en función de los intereses de las familias. Actualmente nos juntamos todas las mañanas de lunes a viernes de 10h a 13,30h donde además de jugar incansablemente, almorzamos, proponemos talleres, ponemos música y contamos cuentos. El espacio está distribuido en distintos rincones: hay un arenero y una mesa de agua, columpios, cosas para trepar, tubos y cuerdas, una carpintería, una zona para la música, otra con cojines y colchones y una caseta con distintos rincones: el de las letras, los números, sensorial, juego simbólico, biblioteca,...

Si te interesa lo que contamos ven a vernos.

 

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